Nasó

En esta parashá, figura la bendición con la que los Cohanim bendecían diariamente al pueblo de Israel.

De todas las ofrendas, y el servicio que se llevaba a cabo en el Templo, solamente nos quedó la bendición de los Cohanim como réplica exacta de lo que era el servicio en el Templo. Esta bendición se ha perpetuado a través de los Cohanim, los descendientes de Aarón.

En el caso de no haber Cohanim, la persona que sube al púlpito para dirigir el rezo, pronuncia esta bendición. Si reflexionamos sobre este hecho, es extraordinario pensar que cuando venimos a la Sinagoga y escuchamos al Cohén bendecir al pueblo, nos estamos remontando a la época del Tabernáculo, hace más de tres mil trescientos años.

El Bircat Cohanim (Bendición de los Sacerdotes) se compone de tres versículos, cada uno de ellos tiene un significado diferente.

1º “Yevarejeja A´ veyishmerejá” – “El Eterno te bendiga y te guarde”.

Rashi interpreta que D-s te de la bendición material y te la guarde.

Pero, también hay comentaristas que interpretan que D-s nos bendiga y nos de la bendición del sustento, pero que nos guarde de alejarnos de la espiritualidad, y caer en el orgullo.

“Ya´er A´ panav eleja vijuneka” – “Que D-s haga que Su Presencia brille en ti, y te de su gracia.”

Este segundo versículo se refiere a la bendición espiritual, que D-s nos ilumine para mantenernos siempre firmes en el camino de la espiritualidad.

Yisa A´ panav eleja veyasem leja shalom” – “Alce D-s su rostro hacia ti, y te de paz”.

Este versículo habla del Shalom, la paz. El equilibrio o la armonía entre la bendición material y la bendición espiritual. Una vez que poseemos ambas bendiciones, tenemos que saber encontrar el equilibrio entre ellas, ya que muchas veces la persona consigue la bendición material y esto, a veces, genera que se aleje de la espiritualidad.

El equilibrio se consigue, cuando ponemos nuestra naturaleza material al servicio de nuestra naturaleza espiritual.

El Rey Salomón en el Shir ha Shirim cap. 3-7,8 escribe “… en el lecho del Rey Salomón habían sesenta héroes con una espada, que rodeaban su cama por la noche…”. Esto hace referencia a las sesenta letras que contiene la bendición de los Cohaním. Estas sesenta letras son como sesenta fuerzas positivas, para protegernos de las fuerzas negativas de la noche.

Por esta razón, en la oración de la lectura de la Shemá de antes de dormir, está incluida la “bendición de los Cohaním”, como protección de las fuerzas negativas de la noche.

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