Ki Tetzé

Devarim 22-6 “…Cuando encuentres por el camino algún nido de ave en cualquier árbol, o sobre la tierra, con crías o huevos, y la madre este sobre las crías o los huevos, no tomarás la madre con las crías. Dejarás ir a la madre, y tomaras las crías, para que te vaya bien, y prolongues tus días…”.

Aparentemente podría pensarse que se trata de un acto de misericordia, ya que si nos encontramos con una madre-pájaro con sus crías, para no hacer sufrir a la madre-pájaro, la soltamos y luego tomamos las crías.

Pero nuestros sabios dijeron que quien piense que este precepto esté ligado a un acto de misericordia se equivoca.

Hay un concepto muy importante en el judaísmo, y es que de una buena acción siempre el resultado final va a ser positivo, aunque aparentemente no lo percibamos, al final veremos el beneficio.

De la misma manera, cuando una persona realiza una acción negativa, incluso aunque aparentemente parezca que ha tenido un beneficio, al final de esa acción no va a salir nada positivo.

Lo que nos enseña la Torá en este precepto es, que cuando vemos que en un nido está la madre-pájaro con sus crías, y queremos llevarnos las crías, bien para degollarlas y comerlas, o bien para que crezcan y degollarlas, si tomamos esas crías no podemos tomarlas junto con la madre-pájaro.

Si utilizamos la escalera para subir al árbol y tomar las crías del nido, como la madre-pájaro tiene los reflejos muy desarrollados, en el momento que ella escucha la escalera o los pasos que vienen a acechar el nido, echará a volar, pero observamos que ella no huye, sino que permanece en el área con la finalidad de proteger a sus crías. Por tanto, no sería justo que la madre-pájaro, que no huyó para proteger a sus crías, encuentre su muerte en una acción positiva que ha realizado.

De aquí aprendemos un principio muy importante, y es que tenemos que tener el convencimiento y la seguridad en D`s de que cualquier acción positiva que la persona realiza al final va a tener su recompensa; y de la misma forma, cualquier acción negativa que hagamos, aunque aparentemente podamos ver un beneficio, al final no será así, porque de una acción negativa no puede salir nada positivo.

Y esta es la enseñanza interesante que esta parashá nos proporciona en el versículo que finaliza diciendo “…para que te beneficies y prolongues tus días…”, es decir, si interiorizamos este concepto, seguro que nos va a ayudar a prolongar nuestros días, porque vamos a tener una perspectiva de cómo actuar siempre teniendo en cuenta el objetivo final, y no actuando a corto o medio plazo exclusivamente.

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